Como organizar los tiempos de estudio
Escrito por Diego el Jueves 26 de agosto del 2010
No somos todos iguales; por lo tanto, cada estudiante tiene un tiempo y un horario en los que rinde más el esfuerzo dedicado al aprendizaje. Lo que es muy malo y nunca resulta es dejar todo para leer en los últimos días y pretender aprender todo junto.
Por eso una tarea básica es calcular los tiempos correctamente y dividir las horas de estudio en varias jornadas, dejando para el final el repaso de todo lo leído o investigado.
Elige los mejores momentos
No es bueno estudiar en cualquier momento. Cuando estás cansado, recargado de tareas o tuviste un día difícil, es conveniente descansar en lugar de ponerse a estudiar. Las horas que puedas descansar hoy te rendirán el doble mañana, ya que estarás con todos tus sentidos al cien por ciento. Como leemos con los ojos, es muy importante elegir los horarios del día en que están más descansados y dispuestos.
Las horas de la mañana, en este sentido, son las mas rendidoras. Es mas difícil mantener mucho tiempo de lectura de noche, trabajando con luz artificial y después de utilizar la vista todo el día. Tampoco es recomendable ver mucha televisión los días de estudio, ya que inevitablemente producirá un cansancio en la vista y tendrás menor cantidad de tiempo en el que puedas fijar la visión.
Además, las mañanas tienen otra ventaja: son el momento del día con mejor iluminación natural, cuando el aire está menos contaminado y limpio.
Por lo tanto, conviene comenzar la tarea cuando respiramos y vemos mejor, cuando estamos descansados.
Planifica tu día
La planificación del tiempo de estudio debe adaptarse a tus horarios. Si vas a la escuela durante el turno de la mañana, debes planificar tus tiempos de estudio para las primeras horas de la tarde; a la inversa, si tus turnos escolares son a la tarde.
Seguramente varios días de la semana los tienes ocupados, ya que vas a gimnasia, o estudias música, computación, idioma u otra materia extra, o practicas algún hobby o deporte. Entonces conviene que dejes dos o tres tardes o mañanas libres para dedicar al estudio en tu casa.
Si cuentas con todo el día para estudiar, por ejemplo, el fin de semana o algún día feriado, o en periodos de vacaciones, para preparar alguna materia, lo mejor es dividirlo en cuatro bloques de tiempo, dejando espacio para alimentarte, descansar y distraerte, que también forman parte de la jornada de estudio.
Luego, vuelve a dividir cada bloque horario en periodos de máxima concentración y otros de relajación.

