Macramé: Punto cordón y pulseras simples

Ya aprendimos varios puntos del macramé que son básicos para la realización de cualquier trabajo. Hoy vamos a aprender el punto “clave” del macramé, el rey de los puntos y el que no pueden dejar de saber porque se utiliza siempre de una forma o de otra: el punto cordón.

Para empezar a hacer una pulsera debemos hacer, como ya sabemos, un ojal, luego enhebramos un hilo con punto alondra (puede ser de otro color). De este modo nos quedará una pulsera como la que vemos en la imagen anterior, de un ancho de dos centímetros aproximadamente. Es una pulsera de ocho hilos (recuerden que son 4 hilos largos: la medida de la pulsera multiplicado por ocho veces).

Así quedaría en la práctica lo que expliqué en el párrafo anterior:

Si queremos hacer una pulsera más gruesa, enhebramos más alondras a los dos costados del ojal:

Para empezar a tejer el punto cordón y esta pulsera en particular, debemos tomar el primer hilo de la izquierda (recuerden se teje siempre de izquierda a derecha) y llevarlo hacia la derecha. A ese hilo, en este paso, lo vamos a llamar “hilo guía“.

Ahora nos quedan los hilos divididos en dos. Uno solo que es el guía y todo el resto que son los hilos que van a tejer.

Pasemos a realizar en punto cordón propiamente dicho. Es muy fácil de realizar pero hay un truco que deben saber y respetar a la hora de tejer.

El hilo guía se sostiene con la mano del lado al que se dirige, en este caso, con la mano derecha. Y, lo más importante de todo, es que ese hilo no se mueve nunca. Nunca. Si lo mueven cuando ajustan el punto, no les va a salir.

Pasos para realizar el punto cordón:

1. Sostenemos el hilo guía hacia la derecha, un tanto tirante. Luego tomamos el primer hilo que quedo junto a todo el resto y con ese vamos a tejer: lo pasamos por arriba del guía llevándolo hacia arriba.

2. Luego paso el extremo del hilo que teje por el ojal que se formó anteriormente. Ajusto el punto, tirando hacia abajo el hilo que teje. Nunca muevo el hilo guía. Tengo que repetir este paso otra vez. O sea, para hacer un punto cordón, necesito hacer dos vueltas con cada hilo.

Una vez tejí el primer hilo, paso al segundo y así sucesivamente. Me queda un tejido en diagonal de izquierda a derecha. En cada hilera el hilo guía es el mismo. Cuando tejí todos los hilos, paso a la hilera de abajo y el hilo guía cambia: en este caso sería el primero que está a la izquierda.

Aquí muestro el hilo que es guía en la segunda vuelta. (El de la izquierda.)

También lo debo llevar hacia la izquierda. Se repite lo mismo con todos los hilos hasta que tenemos el largo de la pulsera que deseamos.

En una pulsera más angosta, la evolución sería la siguiente:

Para terminar la pulsera hacemos como siempre, dejamos tres hilos para hacer una trenza y cortamos los otros con un centímetro de margen como se ve en la imagen de aquí a continuación.

Así quedaría la pulsera terminada:

Recuerden también que al ser trabajos artesanales nunca quedan perfectos, aunque sí muy lindos. En el caso de estas pulseras no quedan cien por ciento rectas, por eso no se preocupen en querer lograr esto.

Como todo trabajo, también tiene un derecho y un revés. El derecho es el que vemos en la imagen anterior y el revés es el que vemos a continuación.

Si combinamos los colores de formas distintas tendremos pulseras todas diferentes y eso es lo maravilloso de este punto tan fácil de hacer y tan amplio.

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