Como mantener la calma en una discusión

Como mantener la calma en una discusión

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Escrito por Diego

No es fácil tratar de mantener el control de las emociones negativas durante una discusión. El viejo y conocido complejo de pelea o muere aparece, y nos empuja a imponer nuestra voluntad sobre la otra persona o renunciar y dejar la victoria al rival.

Una discusión es una experiencia saludable si recuerdas como mantener la calma.

Como mantener la calma en una discusion

No grites

Si la otra persona ha elevado su voz, tu respuesta natural será elevar la tuya. Pero no lo hagas.

Debes esforzarte para seguir hablando tranquilo y con una voz bien modulada, incluso cuando alguien te esta exigiendo algo o criticándote.

A menudo, la tranquilidad es contagiosa, por lo que si puedes mantener el control, tu oponente quizá haga lo mismo.

Cuida tu lenguaje corporal

Tensar los músculos es normal cuando estás bajo presión. Sin embargo, se consciente de cuando aprietas los puños o cruzas los brazos.

Son posturas que demuestran que estás listo para pelear, verbal o físicamente. Deja que los brazos cuelguen naturalmente a los lados. Mantiene una expresión neutra en la cara, sin ofrecer una sonrisa amable ni un gesto antipático.

Mantiene el contacto visual para demostrar que estás escuchando.

Toma respiraciones profundas

La respiración profunda ayuda a relajar los músculos tensos y reduce los niveles de estrés de la situación.

A su vez, tu mente se tranquiliza, lo que te permite responder de forma calmada a la persona que estás enfrentando.

Sigue respirando lentamente y profundamente para ayudar al cuerpo a controlar las oleadas de adrenalina que corren por tus venas.

Conscientemente relaja los músculos de los hombros, espalda, cuello, brazos, y te sentirás más a gusto.

Míralo desde el punto de vista de la otra persona

Aunque no estés de acuerdo con tu oponente en la discusión, debes hacer un esfuerzo para entender porqué se siente mal.

El problema puede persistir, pero tendrás una mejor idea sobre lo que está pasándole por la cabeza, y tal vez encuentres una manera de abordar sus preocupaciones.

Concéntrate en lo positivo

Durante una discusión es fácil perder de vista todas las cosas buenas que podrían haber mantenido una buena relación tanto tiempo.

Por ejemplo, si un supervisor se enoja contigo, aprecia el hecho de tener un trabajo y la oportunidad de hacer las cosas bien.

Si un amigo o ser querido quiere discutir contigo, agradece por todo lo que vivieron juntos en el pasado.

Las discusiones no son agradables, pero pueden proporcionar oportunidades para abordar problemas y reparar el daño antes que la situación empeore, y se vuelva irreparable. La próxima vez que se te acerque alguien con una cuenta pendiente, invítalo a tomar una taza de café, u ofrécele una sonrisa complaciente. Tal vez una muestra de bondad ayude a reducir la tensión y conduzca a una resolución más rápida.