Como preparar un masaje con piedras calientes

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Un masaje con piedras calientes es una excelente manera de relajarse después de una semana estresante en el trabajo, o si simplemente quieres disfrutar de tu tiempo libre.

Puedes ir al spa e inscribirte en tratamientos de relajación o hacerlo en tu propia casa.

El calor de las piedras utilizadas para este tipo de masaje penetra en el cuerpo y permite que los músculos se relajen. El efecto de las piedras calientes en el cuerpo ofrece una sensación de calma, en una manera que las manos no pueden.

Preparar masaje con piedras calientes

Hazlo tu mismo

Puedes ahorrar un viaje al spa y disfrutar de este masaje en la comodidad de tu propia casa con la ayuda de un amigo o un miembro de la familia.

Hay muchas escuelas que te enseñan cómo dar masajes con piedras calientes si te interesa mucho el tema.

Necesitarás rocas volcánicas de basalto, de preferencia con una sombra de color negro, una textura suave, y en diferentes tamaños.

Calentar las piedras

Hay dos maneras para calentar las piedras.

La forma más común es calentarlas en agua a 50 – 65 grados.

Los métodos más antiguos y tradicionales implican la transferencia de calor a través del fuego directo. Este método ha sido revivido y es denominado “Terapia LaStone”.

La preparación de las piedras

Ya puedes comenzar el masaje.

Coloca esas piedras en la espalda a lo largo de tu columna vertebral. Asegúrate de que las piedras no están demasiado calientes y quemen tu piel.

Si las piedras calientan demasiado, puedes poner una toalla entre la piel y las piedras.

Mientras una piedra pierde su calor, usa otra piedra recién calentada para reemplazar la fría.

No olvides de poner las piedras en lugares estratégicos como la palma, en el vientre y entre los dedos.

Limpieza de las piedras

Después de la sesión de masaje, debes limpiar las piedras para evitar bacterias.

Para ello, vas a dejar las piedras en agua caliente, unos 40 a 60 grados. A continuación, utiliza jabón desinfectante o una solución para limpiarlas más.

Guárdalas en las toallas en un lugar limpio y cerrado, totalmente libre de polvo.

Cuida bien de tus piedras para que puedas reutilizarlas y disfrutar de nuevas sesiones de masaje.

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