Como contestar preguntas difíciles y perturbadoras inteligentemente
Escrito por Diego el Miércoles 4 de julio del 2012
¿No sabes como responder a una pregunta difícil e inquietante?, ¿ tienes miedo a parecer tonto?, no te preocupes – utiliza estas tácticas para encontrar una ruta de escape.
A los efectos de este artículo, se supone que “una pregunta inquietante” depende de las creencias personales, o de temas controversiales / desafiantes. Por ejemplo, preguntas sobre: tu sexualidad, tu participación en algo potencialmente ilegal, tu fe y tus convicciones políticas, tu comprensión de algo en lo que supuestamente eres experto, tu conocimiento sobre las infidelidades de alguien, etc. Básicamente, es una pregunta penetrante que perturba, preocupa, disgusta.

Esta es su primera reacción de defensa, no contestar, y ganar tiempo con respuestas tales como:
- Esa es una pregunta interesante. Voy a tener que pensarla más.
- Yo nunca he pensado así antes. Dame un poco de tiempo para analizar esto.
- Necesito investigar y luego te digo.
- Bueno, esa es una pregunta interesante. Me gustaría responder, pero no tengo el tiempo suficiente en estos momentos. ¿Podemos volver a este tema la próxima vez?.
Devolver la pregunta al que interroga. Las maneras de hacerlo son:
- ¿Por qué quieres saber?
- No sé muy bien cómo formular mi respuesta. ¿Qué piensas tú en primer lugar?.
- Bueno, ¿qué pensarías tú en esta situación?.
- Es evidente que tienes una respuesta / idea, ¿te interesan más detalles sobre eso?.
Utiliza el silencio como una manera de darte tiempo para pensar. Tranquiliza al que pregunta asintiendo con la cabeza, manteniendo el contacto visual, y usando “comentarios de relleno”, tales como “Sí, lo interesante …”, y permanece en silencio durante un momento mientras se piensa en ello.
Responde de forma gradual. No des toda la respuesta “de una”, sino que mide tu respuesta y deja en claro que requieres más información. Tienes que entrar en una discusión mutua sobre el asunto, siempre que el interlocutor sea genuino y ofrezca también sus opiniones y sentimientos sobre el asunto.
Negarse a contestar, lo más cortésmente posible, manteniendo al mismo tiempo el contacto visual y sonreír, o al menos no mirar feo. Firmemente afirmas que no responderás a esa pregunta. Si crees que la cuestión ha cruzado los límites de lo apropiado o es demasiado íntima, negarse a responder puede ser una opción adecuada. Se podrían decir cosas como:
- Te agradezco tu curiosidad, pero no me siento cómodo respondiendo a eso.
- Quiero decir, sin ánimo de ofender, no te metas en mis cosas.
- Estoy muy agradecido por tu interés, pero no voy a hablar de esto contigo.
- Eso es demasiado personal. Lo siento pero yo no me siento bien compartiendo esa información contigo.
El humor es una forma de desviación. El humor puede ser utilizado para evitar responder a una pregunta formulada haciendo un chiste o una broma ligera con autocrítica. El humor también se puede usar bien para responder a la pregunta de una manera alegre que deja de lado los elementos perturbadores y duros de la cuestión. Si deseas utilizar este método, necesitaras estar seguro porque no es fácil.
Si crees que las preguntas están destinadas a dañar, molestar, o desprestigiarte, no hay daño en expresar claramente tus sentimientos. Si alguien está acostumbrado a utilizar las preguntas como un medio para obtener información, es posible que simplemente se olvide de sus buenos modales y sobrepase los límites de las comunicaciones. En este caso, tienes todo el derecho a no hacer caso de su interrogatorio intimidatorio y señalar que hay mejores maneras de encontrar información.

